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Enciclopedia de Salud

Colitis Ulcerosa

También indexado como: Colitis (Ulcerativa), Colitis Ulcerosa (CUI), CUI
Colitis Ulcerosa: Main Image

Informacíon sobre esta condición

La colitis ulcerosa (CUI) es una enfermedad inflamatoria crónica del colon relativamente común, aunque todavía no se entiende en su totalidad.

Suplementos útiles

  • Datos científicos fiables y relativamente consistentes que le muestran un benificio considerable a la salud.
  • Estudios contradictorios, insuficientes o preliminarios que meramente le sugieren o que le benifician poco a la salud.
  • Para el uso de hierbas con entre muy poca hasta ninguna aprobación científica, pero apoyado por uso tradicional.
2 stars[2 stars] Aceites de Pescado y de Hígado de Bacalao
2 stars[2 stars] Ácido Fólico
2 stars[2 stars] Aloe
2 stars[2 stars] Boswelia
2 stars[2 stars] Dehidroepiandrosterona
2 stars[2 stars] Ispágula
2 stars[2 stars] Probióticos
1 star[1 star] Aceite de Semillas de Linaza
1 star[1 star] Altea
1 star[1 star] Caléndula
1 star[1 star] Cúrcuma
1 star[1 star] Hipérico
1 star[1 star] Manzanilla
1 star[1 star] Milenrama
1 star[1 star] Mirra
1 star[1 star] Regaliz
  • Datos científicos fiables y relativamente consistentes que le muestran un benificio considerable a la salud.
  • Estudios contradictorios, insuficientes o preliminarios que meramente le sugieren o que le benifician poco a la salud.
  • Para el uso de hierbas con entre muy poca hasta ninguna aprobación científica, pero apoyado por uso tradicional.

Síntomas

La CUI se caracteriza por dolor abdominal frecuente y diarrea con sangre. Otros síntomas pueden incluir fatiga, pérdida de peso, reducción del apetito y náuseas.

Otras terapias

El antidiarreico loperamide (Imodium A-D®), que no requiere receta médica, puede usarse en pacientes con colitis ulcerosa que presenten diarrea. La irritación anal y las deposiciones sueltas mejoran algunas veces con los laxantes que dan volumen a las deposiciones, como methylcellulose (Citrucel®) o psyllium (Fiberall®, Konsyl®, Metamucil®, Perdiem®).

El medicamento de venta con receta que más se emplea para controlar la diarrea es el diphenoxylate (Lomotil®). Los cólicos pueden tratarse con anticolinérgicos como L-hyoscyamina (Levsin®, Levbid®) y belladona (Belladonna Tincture®). Estos medicamentos deben emplearse con mucha precaución para evitar una dilatación tóxica del colon. La sulfasalazine (Azulfidine®) se emplea en pacientes con colitis de leve a moderada. Los corticosteroides orales, como prednisone (Deltasone®), pueden usarse durante los episodios agudos, pero la terapia de largo plazo con corticosteroides causa más daño que beneficio. También se recomienda la terapia con corticosteroides en forma de enemas de hydrocortisone (Cortenema®). En algunos casos puede recetarse mesalamine (Asacol®, Pentasa®, Rowasa®), ya sea en enema, por vía oral o en supositorio. También pueden ser útiles algunos medicamentos inmunosupresores como azathioprine (Imuran®), ciclosporine (Sandimmune®) y 6-mercaptopurine (Purinethol®). Las infecciones bacterianas secundarias se manejan con antibióticos.

Otros tratamientos para la CUI incluyen evitar las frutas y las verduras. A veces se sugiere una dieta sin lácteos. La colitis tóxica, una complicación médica grave de la CUI, se trata intensivamente en las salas de urgencias con antibióticos, como tobramycin (Nebcin®), amikacin (Amikin®) y gentamicin (Garamycin®), reposición de líquidos intravenosos y ya sean corticosteroides u hormona adrenocorticotrópica (ACTH). En los casos más graves puede ser necesaria la extirpación quirúrgica de urgencia del colon. En casos menos graves puede recomendarse la cirugía electiva.

Sugerencias para una vida saludable

  • Tabaquismo: Por razones que se desconocen, los fumadores parecen tener un riesgo bajo de padecer colitis ulcerosa. Los parches de nicotina se han llegado a usar para aliviar a pacientes con CUI, aunque este tratamiento no ha logrado prevenir las recaídas. Por otra parte, la enfermedad de Crohn, que es muy similar a la colitis ulcerosa, empeora con el consumo de tabaco. A pesar de los posibles efectos protectores que el tabaquismo pueda tener en pacientes con CUI, debe notarse que los riesgos que provoca el cigarro sobrepasan con mucho sus beneficios. Incluso el uso de parches de nicotina está en etapa experimental y tiene sus propios efectos colaterales.

Suplementos útiles

  • Butirato (enema): El butirato puede obtenerse con receta, en una farmacia que prepare medicamentos.

  • Aceite de pescado (Con 3.2 gramos de EPA y 2.2 gramos de ADH diarios durante cuatro meses): El aceite de pescado tiene una actividad anti inflamatoria que se ha probado como un posible remedio para personas con CUI. En un estudio doble ciego de cuatro meses, los pacientes con CUI que recibieron aceite de pescado necesitaron menores cantidades de medicamentos anti inflamatorios de prescripción. La administración de aceite de pescado también mejoró el peso y redujo la inflamación intestinal. En otro estudio, el aceite de pescado redujo la necesidad de emplear medicamentos esteroides en personas con CUI activa, pero no evitó la recaída en los pacientes que estaban en remisión. Otras investigaciones obtuvieron algunos resultados positivos con el uso de aceite de pescado en pacientes con CUI.

  • Ácido fólico: Los pacientes con CUI que toman sulfasalazine, un medicamento que inhibe la absorción del ácido fólico, están en un riesgo particularmente alto de desarrollar una deficiencia de este compuesto. Por tanto, un suplemento de ácido fólico puede ser importante para muchas personas que padecen CUI. Sin embargo, dado que tomar ácido fólico puede enmascarar un diagnóstico de deficiencia de vitamina B12, quienes sufran de CUI y quieran tomar ácido fólico deben hacerlo bajo supervisión médica.

  • Probióticos: Las pruebas preliminares sugieren que los suplementos de probióticos pueden ser efectivos para mantener la remisión en pacientes con CUI y también para evitar las recaídas. La cantidad recomendada depende del tipo de probiótico, al igual que de la concentración de microorganismos usados en la preparación. 

  • Boswelia (Boswellia serrata) (350 mg tres veces al día, durante seis semanas): Un estudio en el que se empleó la resina de goma de boswelia, una hierba ayurvédica, resultó tan efectiva como el sulfasalazine estándar.

  • Psyllium (Plantago ovata): 20 gramos de semillas de psyllium molidas, dos veces al día, con agua.

Una dieta más sana puede manejar mejor los síntomas de muchas enfermedades y encima aumentar la calidad de la vida en general. Con respecto a esta condición, los científicos han comprobado que comer más sano puede aliviar sus síntomas.

  • Reducir el consumo de azúcar: Aunque un estudio mostró que un consumo elevado de azúcar se asociaba con casi el triple del riesgo de padecer CUI, otro estudio no pudo encontrar una relación entre el consumo de azúcar y la enfermedad. Las personas con CUI pueden probar a reducir su consumo de azúcar.

  • Reducir las grasas animales: En un estudio israelí se encontró que las personas con un alto consumo de grasas animales y colesterol cuadruplicaron el riesgo de padecer CUI, en comparación con quienes consumían menos de este tipo de grasa. Un estudio japonés también encontró que consumir determinados alimentos ricos en grasas, en especial la margarina, se asoció con un incremento en el riesgo.

  • Evitar los alergenos alimentarios: Hace más de medio siglo, varios médicos afirmaron que las alergias a los alimentos juegan un papel importante en algunos casos de CUI. Desde entonces, muchos médicos han observado que evitar los alimentos que provocan alergias reduce con frecuencia la severidad de la CUI y a veces puede controlar por completo el padecimiento. Sin embargo, la relación entre los alergenos de la comida y la CUI sigue siendo controversial y no está generalmente aceptada entre la comunidad médica convencional. Las personas que deseen explorar la posibilidad de que sea una hipersensibilidad a algún alimento lo que causa sus síntomas, deben consultar con su médico.

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La información que se presenta en TraceGains no pretende nada más que informarle al consumidor con resultados interpretados de estudios científicos. A pesar de basarse en la investigación científica (humana, animal o in vitro), en la experiencia clínica o en la observación de su aplicación en el uso tradicional, la información que se presenta en TraceGains y que se cita en cada artículo no pretende nada más que informarle al público. Además, es posible que no se logren los resultados presentados en todos los individuos. Enfermedades con peligro para la vida requieren tratamiento por prescripción facultativa y no se recomienda que intente curarlas sin que vigile un médico. Con respecto a muchas de las enfermedades discutidas, están disponibles medicamentos con y sin receta médica. Consúltese con su médico y/o farmacéutico para discutir cualquier problema de salud y siempre antes de utilizar cualquier suplemento o efectuar cualquier cambio con respecto a los medicamentos recetados que se toma. Esta información es válida hasta finales de  Diciembre del 2022.

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